Ana López Casero será la nueva directora general de la Fundación Luzón, una gran organización de ámbito nacional e internacional que lucha por hacer visible la enfermedad de ELA y que fue creada y preside el también castellano-manchego Francisco Luzón, una de las figuras más representativas de la historia de la banca española. López Casero ha dejado la dirección de la Fundación Caja Rural CLM, en la que ha desarrollado una brillantísima labor, para incorporarse a la Fundación Luzón, donde podrá desarrollar su trabajo por los demás dentro del ámbito de su procedencia laboral original, el sanitario.

En Caja Rural han lamentado la marcha de quien ha dirigido durante varios años la Fundación de la entidad, a la que seguirá ligada como miembro de su patronato. Además, al frente de la misma han situado a Vicente Muñoz, una persona de plena confianza de López Casero. Todo ello pone de manifiesto el enorme valor que desde Caja Rural dan a la figura de López Casero y a la gran labor que ha realizado durante los intensos años que ha permanecido ligada a la entidad, donde entienden el paso que ha dado para dirigir una de las fundaciones con más empuje actualmente a nivel nacional e internacional

La Fundación Luzón, según explica la organización en su página web, nació para hacer visible la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica): “Para dar voz a los enfermos. Para concienciar a la sociedad. Para unir a los investigadores. Para lograr que la inversión pública y privada sea la necesaria para encontrar, por fin, una cura. Cada año se diagnostican en España más de 900 nuevos casos de ELA”.

Francisco Luzón
Francisco Luzón (El Cañavate. Cuenca. 1948) siempre se ha caracterizado por su pasión por cambiar las cosas. Economista de formación, es una persona clave en la transformación de la banca española y latinoamericana de los últimos 30 años desde entidades como el Banco Bilbao Vizcaya, Argentaria o el Banco Santander. Esa pasión también le llevó a promover proyectos y plataformas educativas, basadas en la colaboración público-privada y que fomentan el trabajo el red.
En octubre de 2013, a los 10 meses de iniciar su jubilación, fue diagnosticado de ELA, una enfermedad desconocida y sin cura. Luzón no solo no se rinde, sino que emprende el mayor reto transformador de su vida: crear una Fundación que ayude a encontrar una cura a esta terrible enfermedad, uniendo a todos los agentes que deben estar implicados en la misma. Luzón ha sido galardonado este año con la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha, uno de los muchos premios que ha recibido a lo largo de su trayectoria vital y profesional.

Con Luzón y Casero se unen dos fuerzas de la naturaleza que darán mucho que hablar y que, a la vista de la impresionante trayectoria de ambos, lograrán grandes cosas que harán mejor nuestra sociedad.