El cocinero vasco Karlos Arguiñano apoyó con su presencia a pie de playa las dos etapas del reto de Jaime Caballero  en Sotogrande (Cádiz). Muchas horas de esfuerzo que se vieron compensadas por la presencia no solo de afectados, familiares, amigos, también espontáneos que se sumaron a dar unas brazadas con el nadador vasco. La esperanza e ilusión que un reto de estas características aporta se traduce en una mayor visibilidad a la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica).

Karlos Arguiñano no dudó en participar activamente en todas las actividades trasladando su alegría y emoción, e incluso ejerciendo su papel de cocinero, se levantó para ayudar al personal del restaurante KE a servir a los comensales y velo por qué el nadador recibiese suficientes hidratos de carbono para abordar este gran reto.

Los 90 kilómetros entre Sotogrande y Marbella para recaudar fondos, se convirtieron en 90 momentos inolvidables para todo el equipo de seguimiento tanto en el mar como en tierra.
Mientras Jaime Caballero nadaba entre delfines, Arguiñano contaba chistes en la playa. Mientras Jaime Caballero peleaba contra corriente después de 10 horas nadando, los enfermos y familiares esperaban en la playa para poder abrazarlo

Caballero lleva 10 años de lucha incansable para dar visibilidad a la Esclerosis Lateral Amiotrofica. Fundó la asociación Siempre Adelante, hoy de la mano de la fundación Francisco Luzon, se convierten juntos en la cara visible de actividades de este tipo para financiar proyectos de investigación y reforzar el entorno más directo de atención a los afectados y familiares.

El reto de unir a nado Sotogrande y Marbella , se materializó en 13 horas y 27 minutos de la ida y las casi 9 de vuelta. Zona desconocida para Jaime Caballero, guiados por un mapa, con picadura de Medusa incluida pero con una gran marea verde en el horizonte de todo el equipo dando ánimos desde la costa”