Dra. Clotilde Lagier-Tourenne y Dr. Luc Dupuis

Las mutaciones en el gen de FUS causan la ELA familiar (heredada), a través de mecanismos desconocidos. Investigaciones anteriores sobre otros genes causantes de la ELA han demostrado que esos genes mutantes dañan no sólo las neuronas motoras, sino también otros tipos de células en el sistema nervioso central. Eso llevó al Dr. Erik Storkebaum del Instituto Max Planck de Biomedicina Molecular en Muenster, Alemania, y los Dres.Luc Dupuis y Jelena Scekic-Zahirovic, de la Universidad de Estrasburgo, Francia, para preguntar si las mutaciones FUS también perjudican a las células además de las neuronas motoras.

Para entender qué tipos celulares son dañados por FUS mutante, los investigadores hicieron un modelo de ratón en el que el gen mutante podría ser desactivado dentro de las neuronas motoras, mientras que permanecía activo en otras células. Primero mostraron que cuando el FUS mutante se activó, los ratones desarrollaron una condición similar a la ELA, con debilidad progresiva y degeneración de las neuronas motoras. A continuación, desactivaron el gen mutante sólo en neuronas motoras, dejándolo en otras células, incluyendo oligodendrocitos. Estas células hacen el aislamiento eléctrico que las neuronas motoras necesitan para enviar señales a los músculos.

Los investigadores descubrieron que al desactivar el gen en las neuronas motoras se evitaba su muerte, un resultado importante para entender cómo el FUS causa la enfermedad. Sin embargo, también encontraron que los oligodendrocitos eran anormales y que los ratones desarrollaron debilidad, aunque más tarde de lo que tendrían con FUS mutante activo en las neuronas motoras también.

Estos resultados muestran que, al igual que otros genes causantes de la ELA, el FUS mutante causa problemas tanto en las neuronas motoras como en otros tipos de células del sistema nervioso central. Esto indica que se necesitarán terapias que pueden funcionar en estos otros tipos de células, además de las neuronas motoras. Los esfuerzos actuales en el desarrollo de la terapia ya están teniendo esta importante lección en mente.

Este trabajo fue apoyado por una Asociación Americana de ALS iniciado por los investigadores Premios a los Dres. Dupuis de Inserm en Estrasburgo, Francia y Clotilde Lagier-Tourenne del Hospital General de Massachusetts en Boston.

Fuente de la información: Asociación Americana de ELA