Los resultados publicados recientemente del ensayo abierto Lighthouse que investigó la seguridad del medicamento Triumeq en personas con ELA revelaron que el tratamiento era seguro y estaba listo para progresar a un ensayo clínico de fase 3 más grande.

El ensayo se llevó a cabo en Australia y reclutó a 40 personas con ELA que recibieron el medicamento activo, pues el objetivo del ensayo era ver si Triumeq, que ya tiene licencia para tratar el VIH, tiene un potencial como tratamiento para la ELA.

¿Por qué los medicamentos contra el VIH?
Se ha sugerido que uno de los posibles desencadenantes de la ELA es un grupo de virus “fósiles” que, a lo largo de muchos millones de años de evolución, han dejado rastros de su ADN en nuestro genoma. Cuando se activan, estos ‘retrovirus’ tienen la capacidad de fusionarse con nuestras células, al copiar su ADN en nuestro genoma, lo que lleva a la incorporación de los dos ADN en uno. Cuando la célula afectada crea nuevas proteínas, se producen copias parciales del virus.

Los retrovirus se han vinculado a la ELA debido a los hallazgos de un retrovirus en particular, llamado retrovirus endógeno humano (HERV-K), en los cerebros y las neuronas motoras de las personas con la enfermedad. Aunque algunos estudios no pudieron confirmar este hallazgo, los investigadores consideraron que se trata de un área prometedora de enfoque terapéutico.

Se consideró que un grupo específico de medicamentos antirretrovirales que inhiben la actividad de los retrovirus y son altamente efectivos en el tratamiento del VIH (un tipo diferente de retrovirus con efectos muy diferentes en el cuerpo) tienen el potencial de reducir la cantidad de HERV-K virus, por lo que es una opción prometedora para el tratamiento de la MND.

¿Qué pasó en el estudio?
El ensayo reclutó a 40 personas con ELA que se observaron por primera vez durante 10 semanas para establecer la progresión de la enfermedad predicha que podría compararse con la progresión real mientras tomaban el medicamento. Esta etapa fue seguida durante 24 semanas de dosis diarias de Triumeq en forma de tableta.

A lo largo de la duración del estudio, los participantes fueron evaluados utilizando medidas de resultado como la Escala de Calificación Funcional de ALS (ALSFRS-R) y la capacidad respiratoria (Capacidad Vital Forzada; FVC). Se recogieron muestras de sangre y orina en cuatro puntos de tiempo para medir los niveles de dos biomarcadores: p75 urinario y neurofilamentos.

¿Qué nos dijeron las medidas?
En general, se encontró que el fármaco fue bien tolerado por los participantes y seguro de administrar en la dosis que se administró.

Las medidas utilizadas actualmente en los ensayos clínicos para controlar la progresión de la enfermedad mostraron una mejoría después de recibir el tratamiento. Se observó una reducción estadísticamente significativa en la progresión de la enfermedad en la medida ALSFRS, lo que indica un cambio desde la disminución de 1.12 puntos por mes durante el período de observación a 0.76 puntos por mes durante el tratamiento. La progresión de la respiración se estabilizó después de 18 semanas de tratamiento, lo que también indica un cambio positivo.

Si bien los resultados anteriores son alentadores, la medición de los ‘marcadores’ de los mecanismos del cuerpo en respuesta al medicamento puede ser una forma más objetiva de evaluar la efectividad de Triumeq. En este ensayo, se analizaron dos biomarcadores que se ha sugerido que se vinculan con la progresión de la ELA para proporcionar más información sobre el efecto del fármaco y el valor del biomarcador como una medida de resultado potencial en los ensayos clínicos.

  • Neurofilamentos. Estas proteínas forman el esqueleto de una neurona y se liberan en la sangre cuando la neurona está dañada. Un aumento en la cantidad de estos neurofilamentos en la sangre indica mayor daño a las neuronas y, por lo tanto, progresión de la enfermedad. En este ensayo, los niveles de neurofilamentos se mantuvieron estables tanto en la fase de observación como en la de tratamiento. Esto podría explicarse por el período de tiempo relativamente corto del período medido, lo que posiblemente sugiera que los neurofilamentos podrían no ser una medida suficientemente sensible para detectar cambios en ensayos clínicos muy cortos. Más bien, podría ser más valioso como un ‘biomarcador pronóstico’, que predice qué tan rápido progresará la enfermedad de la persona.
  • P75. Esta proteína se libera de las neuronas motoras lesionadas y se puede encontrar en la orina, y los informes anteriores sugieren que este marcador aumenta a medida que avanza la enfermedad. Por lo tanto, la disminución de los niveles de p75 indicaría una mejora. En este ensayo, los niveles inicialmente se incrementaron de manera anormal, seguido por un rápido descenso a los niveles de tratamiento previo al final del estudio. Según lo sugerido por los autores, el aumento inicial podría haber sido causado por una reacción inflamatoria que se sabe que ocurre en pacientes con VIH tratados con medicamentos retrovirales, que luego fue absorbida por el efecto potencialmente positivo de Triumeq, lo que llevó a una reducción en los niveles de p75.

Como actualmente solo hay un medicamento con licencia para tratar la MND/ELA en el Reino Unido, la búsqueda incesante de nuevos tratamientos continúa. Este ensayo es un buen ejemplo de la reutilización de fármacos , en el que un fármaco que ya se usa para una afección se lleva a la etapa de ensayo clínico posterior para probar su seguridad y eficacia en una afección diferente. Se demostró que Triumeq es seguro con los efectos positivos según lo evaluado por la medida ALSFRS y, lo que es más importante, los biomarcadores objetivos como p75. Sin embargo, es importante recordar que este fue un ensayo pequeño y a corto plazo que no incluyó un brazo de placebo para la comparación, por lo que los resultados deben tratarse con precaución.

Se está planificando un ensayo clínico de Fase 3 para su implantación internacional con el fin de evaluar la efectividad de Triumeq en un gran número de personas en un ensayo controlado con placebo.

Fuente de la Información: Asociación inglesa de ELA