|
(06.05-10) En la isla de Guam, en el Océano Pacífico, existe una elevada incidencia de personas con esclerosis lateral amiotrófica, ELA. Los neurocientíficos han explicado este alto número de casos con el consumo de alimentos contaminados con una neurotoxina que fabrica un tipo de cianobacteria (algas azules), el beta-metilamino-L-alamina (BMAA), un aminoácido no proteico neurotóxico. El hallazgo lo publica la prestigiosa revista Proceedings.
Debido a que las cianobacterias están globalmente diseminadas, los investigadores, coordinados por Sara Jonasson, del Departamento de Botánica de la Universidad de Estocolmo, en Suecia, han sugerido la hipótesis de que el betametilamino-L-alanina podría presentarse y bioacumularse en otros ecosistemas.
El BMAA también fue hallado en elevadas concentraciones en organismos tropicales de altos niveles que directa o indirectamente se alimentan de cianobacterias, como zooplancton y varios vertebrados (arenques y rodaballo) e invertebrados (mejillones y ostras), que en ocasiones acaban en el consumo humano.
Pese a lo inquietante que parecen estos resultados, las cantidades que se han hallado de la toxina en el pescado y los moluscos "es muy baja", aseguran los científicos. La investigación no pretende alarmar, lo importante es saber que estamos expuestos a este tipo de toxinas y, tomar muestras en los peces para mantener un control.
Los investigadores recuerdan que en el desarrollo de enfermedades neurológicas no parece haber una única causa, sino un cúmulo de hechos desafortunados: cierta vulnerabilidad del paciente, combinado con una infección sistémica y la presencia de una sustancia neurotóxica.
 |