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La incidencia de la gripe alcanza su pico más alto en enero y febrero, según ha señalado estos días el secretario general de Sanidad, José Martínez, quién ha hecho un llamamiento a las personas que forman parte de los grupos de riesgo, entre ellas los afectados de ELA, para que se vacunen, insistiendo que aún están a tiempo de vacunarse.
Los síntomas principales de la gripe son: fiebre superior a 30º, malestar general, dolor de cabeza, dolores musculares, tos, dolor de garganta, mucosidad en exceso, dificultar para respirar… Todos ellos repercuten negativamente en el afectado de ELA debido a la debilidad de los músculos respiratorios. Por tal motivo, los especialistas médicos recomiendan que los pacientes de ELA reciban la vacuna antineumocócica y anualmente la antigripal, como medida preventiva que reduzca las complicaciones de insuficiencia respiratoria.
Desde la sociedad científica, SEIMC, se recuerda que la vacuna no evita el contagio, sino que trata de disminuir las consecuencias graves de la infección que requieren hospitalización y cuidados críticos que pueden darse en los grupos de riesgo.
La vacuna contra la gripe está elaborada con virus inactivados o muertos. Se inyecta, por lo general, en el brazo. Tiene una eficacia del 90% y confiere protección de entre seis y nueve meses a los vacunados. Por este motivo, el periodo ideal para vacunarse en España, es hacerlo entre los meses de septiembre y octubre.
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