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Investigadores de Uruguay y Estados Unidos han descubierto un tipo desconocido de células nerviosas (astrocitos) que parecen estar estrechamente ligadas a la progresión de la ELA. Los astrocitos muestran un comportamiento atípico y causan la muerte de las neuronas motoras; los investigadores se han referido a ellos como astrocitos aberrantes (AbA). Estas son muy comunes en el cerebro y, por lo general, ayudan a proporcionar soporte metabólico y protección a las neuronas; sin embargo, a veces también pueden tornarse tóxicas y causar la muerte de las células neuronales.
Las recién identificadas células AbA (por sus siglas en inglés) son selectivamente tóxicas para las neuronas motoras, según los investigadores del estudio, concretamente 10 veces más tóxicas que cualquier otro tipo de astrocitos conocido. "Creemos que estos astrocitos aberrantes contribuyen a la progresión de la ELA", afirma Joe Beckman, investigador y profesor de bioquímica en Oregón y director del Instituto Linus Pauling - Beckman ha estado estudiando la ELA desde hace más de 15 años. "Estas células son un nuevo objetivo, una base para tratar esta enfermedad", agrega el investigador, "ahora podemos buscar fármacos nuevos, o ya existentes, que ataquen a las células AbA -fáciles de cultivar en el laboratorio".
Las células AbA se dividen inusualmente rápido, aunque no tan rápido como una célula cancerosa, y no responden a los mecanismos biológicos comunes que ayudan a controlar la división celular. Estas células fueron descubiertas inicialmente por Pablo Díaz-Amarilla, un estudiante de doctorado de Uruguay que trataba de desarrollar cultivos celulares de astrocitos de un roedor adulto con ELA. Aunque los investigadores, durante décadas, han sido incapaces de crear cultivos de laboratorio de astrocitos de animales adultos, Díaz-Amarilla, con la dirección de Luis Barbeito, director del Instituto Pasteur de Montevideo, persistió en su intento y encontró un nuevo tipo de célula que se propaga rápidamente.
"Nuestros colaboradores en Uruguay lograron llevar a cabo un experimento que nadie pensó que iba a funcionar", explica Beckman, "pero lo consiguieron. Ahora tenemos cultivos de laboratorio de los tipos específicos de células que pensamos que causan la propagación de la ELA, y nuevos marcadores para identificarlas".
La investigación, ha sido llevada a cabo por investigadores del Instituto Pasteur de Montevideo, el Instituto Clemente Estable (ambos en Uruguay) y el Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregón (en Estados Unidos). Este descubrimiento científico ha sido publicado en 'Proceedings of the National Academy of Science'.
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Espero respuesta muchas gracias !.