El Defensor del Pueblo Andaluz organiza una Jornada sobre personas electrodependientes que se celebrará el próximo día 23 de enero bajo el título, «Personas Electrodependientes. Por una regulación justa». Se celebrará en el salón de actos de la Fundación Caja Rural del Sur, en C/ Murillo nº 2 (Plaza de la Magdalena) de Sevilla. La asistencia es abierta, previa inscripción, tanto de forma presencial, como vía internet por streaming.

El objetivo de la Jornada es, analizar los problemas que afrontan las personas electrodependientes para tratar de ofrecer propuestas que sirvan para conseguir una regulación justa que dé respuesta a los problemas que se analicen.

Para conseguir este objetivo se ha diseñado una Mesa de Trabajo en la que se ha invitado a participar a personas que representan los intereses de las partes más implicadas en los problemas y realidades analizados. En concreto, se ha invitado:

De 11:30 a 13:30

  • Dña. Mónica Díaz-Otero Núñez, responsable de regulación de mercado minorista de Endesa.
  • D. Álvaro Muñoz Molina, responsable de relación con consumidores en Iberdrola Clientes.
  • Dña. Josefa Gómez Ruíz, presidenta de la Asociación para la lucha contra las enfermedades renales de Málaga (ALCER).
  • Dña. Raquel Galán Vega, Trabajadora Social de la Asociación ELA-Andalucía.
  • D. Javier Gutiérrez Calderón, Jefe del Servicio de Energía en la Delegación Territorial de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y de Política Industrial y Energía en Sevilla.
  • Dña. Dolores Rioja Estévez, Jefa de Prestaciones del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

13:30-14:00 Conclusiones.
14:00 Clausura.

Si alguna de las personas asistentes a la Jornada entre el público, ya sea presencialmente o por streaming, desea intervenir en alguna cuestión, se propiciará esa participación, procurando también que no interfiera en exceso en el debate de los integrantes de la Mesa.

Inscripción a las jornadas AQUÍ 

Personas electrodependientes

Son muchas las personas que, además de padecer una enfermedad grave o una patología compleja, deben afrontar el reto de depender del funcionamiento de una máquina o de un aparato conectado a la red eléctrica, ya sea para tener una mejor calidad de vida o simplemente para poder sobrevivir. Son personas que viven la enfermedad en casa, y entre los síntomas se suma el descontrol de la temperatura corporal, por lo que tienen que tener todo el tiempo la calefacción o el aire acondicionado encendido. A este tipo de personas se les denomina electrodependientes.

En esta situación y bajo esta denominación podríamos incluir a diversos colectivos que agrupan a personas que padecen distintas patologías, como es la ELA.

Y a esta realidad, ya compleja de por sí, deben sumar el problema añadido de tener afrontar el pago de unas facturas eléctricas que, en estos momentos alcanzan unas sumas muy elevadas, y recaen sobre unas economías familiares muy maltrechas por soportar multiplicidad de cuidados que precisa un enfermo con un grado elevado de dependencia. Estas familias son muy vulnerables psico-social-económicamente.

El Gobierno no tiene en cuenta a todas las familias vulnerables

Sin embargo, esta realidad vulnerable resulta invisible para el Gobierno, y no se tiene en cuenta en la ayuda económica del Bono Social de luz.

Esto es, la ayuda económica que se recibe con el Bono Social eléctrico depende de la unidad familiar y del nivel de renta anual, marcado por el IPREM. En función de estas condiciones, una familia puede ser considerada como consumidor vulnerable en diferentes grados. Pero, ¿se tienen en cuenta los gastos familiares? La respuesta es NO.

Por ejemplo, la familia de Ana de Sevilla, tiene una pensión de 1.600 €, pero solo en el contrato de su cuidadora, gasta 1.400 €, pero estas situaciones son invisibles para el Gobierno porque no se tienen en cuenta la multiplicidad de gastos obligatorios que conlleva una enfermedad grave como la ELA.

Esta es la difícil realidad que afrontan actualmente las personas electrodependientes en general, sin que exista una regulación que reconozca formalmente esta vulnerabilidad.

Pensamos que, el objeto de esta Jornada se centra en analizar la realidad de las personas electrodependientes y proponer medidas para solucionar los problemas que enfrentan como consecuencia de su dependencia del suministro energético. Pero, si la solución o mejoras a implantar pasa por que se nos tengan en cuenta como consumidores vulnerables dentro del Bono Social eléctrico, es ya un paso grande hacia adelante.