La banca y la entrega a los demás son dos empresas difíciles de asociar. Es por ello que cuando vemos del compromiso de ciertas personas prejubiladas de la banca con determinadas causas, estas se convierten en objeto de admiración. Una de estas personas excepcionales y anónimas es Miguel Ángel Jiménez Perea, sevillano de 63 años que ha regalado un pedacito de sí mismo a la Asociación de pacientes de Esclerosis Lateral Amiotrófica de Andalucía (ELA Andalucía).

En este mes de mayo se cumplen 7 años de relación. Todo comenzó en mayo de 2014, cuando ELA Andalucía se queda sin la figura del Tesorero y nos surge la necesidad imperiosa. Entonces Luis, otro de nuestros voluntarios premium nos dice ¿Por qué no escribís un email al Voluntariado de Cajasol? Y… Miguel Ángel respondió a nuestra petición de ayuda.

Desde el primer momento acogimos a Miguel Ángel con cariño y depositamos en él nuestra confianza absoluta. A lo largo de estos años juntos, hemos ido creciendo en presupuesto, servicios al asociado, experiencia compartida y transparencia. Y con ello, se ha hecho más amplia y compleja las tareas de tesorería.

Las funciones que desarrolla “nuestro tesorero”, como le llamamos cariñosamente entre nosotros y cuando él no está, son: gestión de remesas asociativas, gestión y control de fondos, elaboración de presupuestos y balances de situación, revisión y pago de facturas, gestión y venta entre los asociados de dos números de Lotería de Navidad … y toda la actividad contable. Difícil tarea, cuando tiene que solicitar gestiones a las trabajadoras de la asociación, “que son de letras”, je, je.

Miguel Ángel realiza las labores de tesorería desde casa y un día a la semana se desplaza a la Asociación. Con el Covid, todo ha sido todo teletrabajo, pero casi todos los días mantenemos relación telefónica para solventar cuestiones conjuntas.

¿Y qué más podemos decir de nuestro Miguel Ángel? Pues que es parte de nuestra familia, que apreciamos muchísimo su trabajo, que sabemos que es complejo y requiere casi de toda la jornada laboral completa, y que lo hace de forma profesional, generosa, altruista y siempre con una sonrisa.

Nuestro más sincero agradecimiento a personas sencillas y anónimas como Miguel Ángel, entidades como el Voluntariado de Fundación Cajasol y a todos los voluntarios entregados, porque sois un motor muy potente al servicio de las asociaciones para que juntos, hagamos de este mundo un lugar mejor.