Un grupo de investigadores del Karolinska Institutet y del KTH Royal Institute of Technology (Suecia), entre otros, han desarrollado un estudio, publicado en Nature Medicine.   Los resultados indican una conexión, hasta ahora desconocida, entre los sistemas nervioso y vascular, que podría tener implicaciones para un diagnóstico más temprano y futuros tratamientos. Los investigadores se refieren a la posible conexión entre las células fibroblásticas perivasculares y el momento de aparición de la ELA, y su supervivencia.

Los estudios realizados en ratones con ELA demostraron que los genes de los fibroblastos perivasculares estaban activos ya en una fase asintomática de la enfermedad, antes de que empezara a aparecer el daño neuronal. A continuación, los investigadores examinaron los niveles de un gran número de posibles proteínas marcadoras en el plasma de 574 pacientes con un diagnóstico reciente de ELA y 504 controles sanos de cuatro países.

Sus resultados sugieren una correlación entre los niveles elevados del marcador proteínico SPP1 para los fibroblastos perivasculares y un proceso de enfermedad agresivo y una menor supervivencia. Es la primera vez que se observa una conexión entre los sistemas vascular y nervioso en la ELA esporádica.

Fuente de la información: Neurología.com