Fisioterapia en Domicilio

 

Nuestra fisioterapeuta Gema y María José, paciente con ELA

Nuestra fisioterapeuta Gema y María José, paciente con ELA

La Fisioterapia Domiciliaria es un servicio que ofrece la Asociación ELA Andalucía porque aporta mucho bienestar a los pacientes con ELA.

El presupuesto de este servicio proviene de donaciones de eventos solidarios que organizan los socios y amigos para este fin. Por lo que este programa depende del presupuesto económico y no alcanza para que puedan beneficiarse todas las personas con ELA, solo los pacientes más avanzados.

Para que cada vez se beneficien más familias, la fisioterapia requiere la colaboración de todos. Esto significa que la familia aportará 10 €/sesión cada vez que el fisioterapeuta se desplace al domicilio (si son 4 sesiones al mes, la familia tiene que abonar al fisioterapeuta 40 € al mes) y la Asociación paga el resto de la factura. La fisio domiciliaria es una sesión por semana.

NOTA ACLARATORIA: Si recibimos muchísimas solicitudes de fisioterapia, teniendo en cuenta que somos 800 pacientes, y no las podemos asumir todas económicamente, primaremos tres criterios:

  • La mayor inmovilidad de las personas.
  • Que el paciente nunca se haya beneficiado del programa de Fisio.
  • Entorno familiar escaso, como son las personas que viven solas o los matrimonios mayores.

Los pacientes beneficiarios de la fisio domiciliaria, se rotarán cada 6 meses (en enero y julio), para que todos nos beneficiemos

*Independientemente de tus circunstancias, si estás interesado en recibir fisioterapia, llama a la Asociación y estudiaremos tu caso en particular.

Los beneficios de la fisioterapia para la ELA

Recibir una sesión de fisioterapia por semana, mejora significativamente la calidad de vida con ELA porque previene o retrasa el deterioro y mantiene a la persona en su máximo nivel de función.

El tratamiento de fisioterapia debe ser personalizado e individualizado, pudiendo cambiar de una semana a otra.

De forma general, y entre otras cosas, el fisioterapeuta:

  • Aborda el dolor de hombros y codos movilizando las articulaciones, estirando manualmente los músculos y trabajando con el rango de movimiento. Con la falta de movimiento que acompaña a la parálisis, los nervios pueden atascarse, por lo que el fisioterapeuta puede realizar deslizamientos del nervio mediano para tratar el dolor en el brazo.
  • Trabaja la importancia de apoyar los codos de los pacientes, para que el peso de sus brazos no tire de sus hombros. Un cabestrillo para los brazos y el uso de espuma para que los brazos puedan descansar a una altura cómoda en los reposabrazos de la silla de ruedas, son soluciones que ayudan. En la silla de ruedas o en el sillón de casa, si no mueves los brazos, deben estar apoyados sobre un cojín y a la altura del codo.
  • Trata los edemas. Además, enseña a la familia cómo masajear los pies y las piernas entre las sesiones semanales.
  • Aborda las heridas por presión, y aconseja cómo prevenirlas.
  • Enseña a la familia cómo realizar una tos asistida manual para despejar los pulmones de mucosidad.
  • Puede dar movilizaciones cervicales para ayudar a controlar mejor el ordenador, usando un lector ocular.
  • Hace deslizamientos del nervio ciático para mantener a raya el dolor de rodilla, entre otros.

 

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