La boca sufre mucho con la ELA, y lo ideal es prevenir posibles complicaciones y, con el diagnóstico ELA, visitar a nuestro dentista para una buena limpieza bucal y demás cuidados que se precisen de forma personalizada.

Conforme avanza la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) el cepillado de dientes se hace cada vez más difícil y a la par, más necesario. Los dientes debemos cepillarlos todos los días, después de cada comida, siendo el más importante el cepillado de la noche, antes de dormir.

De igual manera, las personas que no comen por boca, deben cepillarse los dientes tres veces al día.

Cepillar los dientes

Es mejor un cepillo eléctrico porque permite una limpieza profunda sin apenas esfuerzo. Limpia mucho mejor que el manual.

Con el cepillo eléctrico no es necesario emplear pasta de dientes, solo mojarlo en colutorio (que además es anticaries y deja buen olor y sabor) y con la fricción que realizan las cerdas se obtiene una limpieza eficaz. Pero si no tienes problemas para eliminar la pasta sobrante que te queda en la boca, puedes emplear una pequeña cantidad de pasta de dientes con flúor porque también ayuda a prevenir la caries.

Cuando la persona no puede cepillarse por sí misma los dientes, debemos de ayudarle. Este gesto es una expresión de cuidado y amor que contribuyen a mantener una buena salud bucal y una mejor calidad de vida.

Cuando ayudamos a nuestro familiar, debemos de realizar el cepillado de dientes a la misma hora y de la misma manera todos los días para que se transforme en parte de la rutina diaria. Para iniciar el cepillado, abrimos suavemente la mejilla y los labios con los dedos índice y medio; y cepillamos todos los dientes y muelas una a una usando el cepillo eléctrico.

Cepillo interdental

El cepillado solo no es suficiente. Una buena higiene lleva asociada la utilización de seda dental y de cepillos interdentales (al menos una vez al día), para sacar los restos de comida que se quedan entre las piezas dentales y que causan mal olor, siempre y cuando el paciente pueda y no esté contraindicado por su dentista.

RECUERDA: en el caso de aquellas personas que se alimentan por sonda gástrica y no por boca, es igualmente importante y necesario limpiar su boca todos los días tres veces.

No te olvides que lavar los dientes implica también limpiar la lengua y enjuagar la boca con un enjuague bucal o espray.

¿Por qué debo limpiarme la lengua?

En la lengua se acumula gran cantidad de bacterias y es muy importante eliminar diariamente esa capa de gérmenes y los restos de alimentos que se acumulan sobre la lengua. De esta forma se evita la proliferación de bacterias que favorecen la aparición del mal olor y actúan como estanque para otras muchas infecciones bucales.

Por ello, la lengua se debe limpiar diariamente con un limpiador lingual. Uno bueno puede ser Halitas, su precio en farmacias ronda los 4 €. Para su uso, sacamos la lengua e introducir el limpiador lingual en la boca intentando alcanzar la parte más lejana de la lengua. Arrastrar el limpiador por el centro de la lengua hacia la parte delantera de la boca. Repetir la operación 7 veces, enjuagar el limpiador tras cada pasada de arrastre. Limpiar también los laterales de la lengua. Enjuagarse la boca con abundante agua al finalizar.

Enjuagues bucales con líquido o spray

Los enjuagues bucales y espray complementan la higiene bucal diaria. Cuando las personas no dominan el reflejo de la deglución, no deben usar enjuagues bucales líquidos, para estos casos es mejor los espráis de clorhexidina (también para el tratamiento de pequeñas infecciones locales o para las llagas), o el uso de gasas empapadas con clorhexidina cuando se requiera un control microbiológico mayor. El precio de estos productos no llega a los 8 €

Hidratar los labios

Por último, debemos recordar secar la cara y los labios de la persona, poniendo un poco de vaselina en los labios para que no se resequen. Los labios agrietados duelen.

Bebe agua en cantidad

En algunas personas con ELA la boca se reseca mucho debido a los efectos de algunos fármacos. Por ello es recomendable beber agua en abundancia cada día, para mantenernos hidratados y evitar el mal aliento relacionado con la sequedad bucal.
Si no puedes beber agua por boca, hidrátala con un espray de agua.

RESUMEN DE UNA BOCA SALUDABLE

  1. Hay que acudir al dentista con el diagnóstico ELA y siempre, al menos una vez al año.
  2. Es necesario cepillarse los dientes a diario, durante dos minutos, después de cada comida, o un mínimo de dos veces al día.
  3. El cepillo eléctrico limpia muy bien sin apenas esfuerzo. Utiliza colutorio o crema dental. Cambiar los cabezales cada tres meses, pues pasado este tiempo los filamentos se desgastan y pierden efectividad. 
  4. Aprovecha el cepillo eléctrico para masajear la lengua y estimular la zona interna de los carrillos.
  5. Se recomienda recurrir al hilo de seda y cepillos interdentales, para la higiene entre piezas.
  6. Antes de acabar, debemos limpiar bien la lengua con un limpiador lingual, puesto que en ella se acumulan gran cantidad de bacterias y restos de alimentos.
  7. El uso de enjuagues bucales y espray con efecto antiséptico y antibacteriano ayuda a mantener la boca sana.
  8. Aplicar vaselina de labios para hidratarlos y que no se agrieten.
  9. Beber agua con frecuencia para hidratar el cuerpo y evitar la sequedad de la boca. 

Cómo superar algunos problemas que pueden ocurrir durante el cepillado

Ardua tarea donde las haya… Primero, porque cuando la ELA avanza, las personas pueden tener dificultad para abrirle la boca.

Si la persona tiene espasticidad y no puede abrir la boca, nunca forzar para que abra la boca, y limpiar los dientes solo por la parte de fuera. Cuando relaje, limpiar con colutorio por dentro, pero recuerda poner un apoya mordida para que no muerda tus dedos de forma accidental.

Morder el cepillo: esto es un acto involuntario en la persona. Si nuestro familiar muerde el cepillo, utilizamos otro para continuar con el cepillado. No la fuerces a soltar el cepillo porque le puedes hacer daño, lo hará espontáneamente después de un rato. En el caso del cepillo eléctrico, cambiamos a otro cabezal para proseguir.

Un “apoya mordida” puede ayudar a la persona a abrir la boca y no morder el cepillo. Intentamos que el paciente muerda el “apoya mordida” con las muelas de atrás para tener la boca más abierta y permitir limpiar los dientes.

Existen distintos tipos y tallas de “apoya mordida” que podemos encontrar en farmacias a precios económicos. Una alternativa es hacer de forma manual uno con palitos de helado y gasa, como se muestra continuación.

Otra opción es utilizar un “apoya mordida” de material plástico lavable, como se muestra en la imagen. Debe tener al menos 20 cm de largo para que puedas manejarlo firmemente mientras realiza el cepillado.

Es importante que el cuidador proteja sus dedos para evitar mordeduras accidentales.

Cepilla los dientes, incluso si las encías sangran al hacerlo. Hazlo de manera suave y podrás observar cómo disminuye el sangrado en pocos días.

Muchos pacientes, el primer lavado de dientes de la mañana lo hacen en la ducha, porque es es más relajante para el paciente y el cuidador. Puedes  mojar a diestro y siniestro sin preocuparte por manchar la ropa, y podemos profundizar más en la higiene bucal. Hay familias que en la ducha también usan el irrigador bucal porque complementa la limpieza y gusta al paciente.

 

NOTA: Aunque el odontólogo o dentista hospitalario no están dentro del equipo multidisciplinar de la ELA, nuestra Enfermera Gestora puede derivarnos a este especialista hospitalario en el caso de dolor dental u otra necesidad. Los problemas en la boca, también se los debemos comunicar a nuestra Enfermera Gestora de Casos, ella nos ayudará.