El Hospital Universitario Virgen Macarena ha puesto en marcha en el Hospital San Lázaro el primer laboratorio de investigación en vivo para reducir las secuelas del ictus, la esclerosis múltiple y la ELA (esclerosis lateral amiotrófica). Estas nuevas instalaciones, dependen del Servicio de Neurología del Hospital Virgen Macarena y darán cabida al proyecto denominado NeuroLab-Lázaro.

Se trata de un programa destinado a realizar proyectos de investigación, orientados principalmente a avanzar en técnicas de fisioterapia, rehabilitación y nuevas tecnologías para la mejora de la calidad de vida de los pacientes con enfermedades neurológicas.

La delegada de Salud, Regina Serrano ha declarado que «aunque en un primer momento se priorizarán proyectos de aquellas enfermedades que suponen un drama social por sus características discapacitantes, como son el ictus, la esclerosis múltiple (EM) y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), también este espacio estará abierto a tratar cualquier otra enfermedad neurológica que lo precise«.

Los proyectos previstos en el nuevo laboratorio tratarán de obtener resultados definitivos sobre los beneficios de la fisioterapia en pacientes neurológicos mediante «rigurosos» ensayos clínicos. Para el Jefe de Servicio de Neurología del Hospital Macarena, Joan Montaner, «nuestro objetivo consistirá en realizar estudios clínicos en vida real, contando con la opinión de los pacientes y los profesionales que reciben y aplican las técnicas de fisioterapia para definir los mejores tratamientos rehabilitadores».

«El laboratorio permitirá a los investigadores utilizar nuevas tecnologías y prototipos robotizados para personalizar los tratamientos de fisioterapia; y comprobar los resultados en la salud de los pacientes, de manera rigurosa», añade Montaner.

El nuevo espacio ha sido diseñado según el modelo Living Lab (laboratorio vivo de pacientes), donde los investigadores y especialistas centran su estudio en el paciente, apoyándose en la innovación y trabajando bajo un escenario real de pruebas, se van a desarrollar proyectos de investigación y estudios de validación de distintas tecnologías aplicadas a la rehabilitación y a la fisioterapia neurológica.

En esta línea, uno de los objetivos principales del Living Lab consiste en unir a los ingenieros implicados en el desarrollo de tecnología sanitaria, a los pacientes, los fisioterapeutas, rehabilitadores y a los neurólogos para definir cuál es la mejor tecnología para rehabilitar a cada uno de los pacientes.

Se podrán, por tanto, testar distintos robots y prototipos para la rehabilitación contando con la opinión y consideraciones de los pacientes. «Desde el Neurolab y con técnicas avanzadas de tele-fisoterapia podremos relacionarnos con los pacientes que participen en distintos estudios para mejorar su recuperación», explica Montaner».

«Nuestra labor principal en este proyecto -añade- es intentar conseguir que los sistemas de rehabilitación robóticos (SRR) puedan ejecutar un programa de rehabilitación prescrito por profesionales, adaptándose a las necesidades de los pacientes y si es a distancia con los pacientes en casa, mucho mejor».

Por su parte, el equipo profesional que participará en el estudio es multidisciplinar, con amplia experiencia en el tratamiento de las enfermedades neurológicas en todas sus fases (ictus, EM, ELA), con conocimientos en el desarrollo de ensayos clínicos y en labor investigadora traslacional y básica. Un equipo de especialistas en neurología, enfermería, neurofisioterapia, rehabilitación, neurofisiología, neuropsicología, trabajo social y administración.

En definitiva, añade Montaner, «se trata de que Neurolab sea un espacio disponible para toda la comunidad científica, pacientes, empresas del sector tecnológico y asociaciones».

Fuente de la Información: EuropaPress