Conforme al plan de desescalada del Gobierno, a partir del lunes 4 de mayo, ya se pueden retomar las sesiones de fisioterapia en clínica o domiciliaria, para aquellos pacientes que así lo deseen. Eso sí, retomar el servicio de fisioterapia tiene que ser un acuerdo entre paciente y fisioterapeuta y, siempre bajo unas estrictas normas de seguridad y atendiendo a la vulnerabilidad del colectivo ELA.

A continuación, se exponen una serie de normas que se deberán seguir a la hora de recibir fisioterapia domiciliaria, con el objetivo de poder trabajar con las mejores garantías de seguridad para el paciente, familiares y profesionales.

Del mismo modo que la información y las investigaciones sobre el Covid-19 se actualizan frecuentemente, estas normas podrán sufrir modificaciones.

Objetivos

  • Proporcionar una atención de calidad minimizando el riesgo de contagio
  • Proteger al paciente y a su entorno
  • Proteger al fisioterapeuta
  • Evitar ser vector de contagio

Indicaciones para el paciente

El paciente deberá llevar en todo momento una mascarilla quirúrgica nueva. En caso de utilizar mascarilla FFP2 o FFP3 serán sin válvula de exhalación. Si el paciente no tiene mascarilla, el fisioterapeuta le proporcionará una de tipo quirúrgico.

La estancia, en la medida de lo posible, habrá sido ventilada con anterioridad, al menos, 5 minutos.

El paciente recibirá el tratamiento, en la medida de lo posible, sin que haya otras personas en la misma estancia.

Si el paciente o alguna de las personas con las que conviva ha estado en contacto con algún caso positivo o sospechoso, deberá comunicárselo al fisioterapeuta antes de que acuda a su domicilio.

Si el paciente o alguna de las personas con las que convive ha tenido algún síntoma relacionado con el Covid-19 en las tres últimas semanas, aunque sea leve, deberá comunicarlo al fisioterapeuta antes de que éste vaya al domicilio. Estos posibles síntomas son:

  • Temperatura por encima de 37,5º
  • Tos seca
  • Dolor de garganta
  • Dolor muscular
  • Pérdida del olfato
  • Pérdida del gusto
  • Diarrea
  • Molestias digestivas
  • Malestar general

El paciente da permiso al fisioterapeuta, para dar su nombre, apellidos, lugar del tratamiento y teléfono a la autoridad competente de tráfico en el caso de que ésta nos pida justificar el traslado.

Medidas de prevención por parte del fisioterapeuta

El fisioterapeuta acudirá con ropa limpia a casa del paciente. En ningún caso visitará diferentes domicilios con la misma ropa. Como alternativa, podrá utilizar batas desechables.

El fisioterapeuta utilizará un calzado de uso exclusivo en casa del paciente que desinfectará tras cada uso. Como alternativa, podrá utilizar calzas desechables.

Accederá siempre al domicilio con mascarilla en correcto estado, quirúrgica, FFP2 o FFP3 (éstas sin válvula), según se requiera.

Si fuese necesario por el tipo de terapia a realizar (generación de aerosoles), en la entrada de la casa se pondrá el resto de equipación limpia: gorro, pantalla protectora, bata aislante, calzas, guantes. Se volverá a quitar los mismos al salir del domicilio.

Si el fisioterapeuta o alguna de las personas con las que conviva han estado en contacto con algún caso positivo o sospechoso, anulará las citas con los pacientes y guardará cuarentena domiciliaria, tal como indican las autoridades.

Si el fisioterapeuta o alguna de las personas con las que conviva ha tenido algún síntoma relacionado con el covid-19 en las tres últimas semanas, aunque sea leve, anulará las citas con los pacientes y guardará cuarentena domiciliaria, tal como indican las autoridades.

En caso de utilización de camilla, fonesdoscopio o pulsioxímetro, el fisioterapeuta procederá a su desinfección con alguno de los productos indicados por las autoridades, antes y después de su uso.

Tanto el paciente como el fisioterapeuta se lavarán las manos las veces que sean necesarias y que requiera la terapia.