El cerebro humano es la materia prima en la investigación de enfermedades neurológicas y mentales. Para comprender el cerebro, los científicos necesitan experimentar con tejido humano, poner el cerebro bajo el microscopio para determinar dónde y qué funciona mal.

Igual de importantes son los cerebros de donantes “sanos”, para que los investigadores tengan muestras de control para comparar.

Por desgracia, es poco conocida la posibilidad de “donar nuestro cerebro hoy para curar mañana”, como reza el lema del Banco de Tejidos Neurológicos.

¿Por qué es importante ser donante de tejido cerebral? porque entre todos, debemos avanzar en el conocimiento de las enfermedades neurológicas. Un solo celebro puede proveer cientos de muestras.

¿Quién puede ser donante de tejido cerebral?

Son válidos todo tipo de donantes, desde el teóricamente “sano” hasta el enfermo. Además, el rango de edad abarca toda la vida, desde el recién nacido hasta el anciano.

La decisión de ser donante puede realizarse en vida, que es la forma más frecuente. O en el mismo momento del fallecimiento. Normalmente el propio donante toma la decisión. O, en caso de incapacidad cognitiva o menores, es el tutor o algún familiar en su nombre quien dona sabiendo que su familiar no era contrario a la donación.

Cómo y dónde donar tu cerebro en Andalucía

  • Cuéntale a tu familia sobre tus planes, para que sepan qué hacer cuando mueras, y deja constancia de tus deseos de donación en tu Seguro de Defunción, para que se hagan cargo del traslado al centro hospitalario para la donación de tejido.
  • En vez de expresados tus deseos a tus familiares, regístrate en vida. Es preciso cumplimentar una serie de documentos y firmar un Consentimiento Informado, por el que el donante, un familiar o tutor legal, autorizan la donación del tejido nervioso tras el fallecimiento.
  • Si eres ciudadano de Andalucía y estás interesado en donar tu cerebro a la ciencia, puedes contactar con el Nodo del Biobanco del SSPA del Hospital Reina Sofía de Córdoba a través del teléfono 957 736 594 o correo electrónico biobanco.hrs.sspa@juntadeandalucia.es para recibir el Consentimiento Informado, más información o resolver cualquier consulta.

También, dona muestras biológicas en vida

Además de donar el cerebro, el Biobanco de Andalucía permite participar en vida en proyectos de investigación donde se requieren muestras biológicas. Para participar, simplemente hay que registrarse en el Registro Andaluz de Donantes de Muestras para Investigación Biomédica (REDMI) a través del teléfono 958 894 669, correo electrónico registro.donantes.csalud@juntadeandalucia.es, o en www.soydonanteparainvestigacion.es

Bancos de cerebros

Los bancos de tejidos neurológicos, coloquialmente denominados “bancos de cerebros”, son entidades sin ánimo de lucro que prestan servicio a toda la sociedad, y ponen en valor la donación de muestras de tejido cerebral humano, esenciales en las investigaciones de las enfermedades neurológicas.

Estos bancos se ocupan de recoger, procesar y almacenar tejido nervioso donado para realizar un estudio post mortem que permita ofrecer un diagnóstico definitivo de la enfermedad que padecen los donantes.

A partir de ahí, ponen a disposición de los investigadores muestras de este tipo de tejido que permiten avanzar en el conocimiento de las enfermedades neurológicas como el alzhéimer u otros tipos de demencia, el párkinson, la esclerosis lateral amiotrófica, la esclerosis múltiple, las ataxias, la enfermedad de Huntington y una gran variedad de patologías psiquiátricas y enfermedades raras.

¿Qué valor aportan los biobancos de tejidos neurológicos?

El tejido cerebral humano es la materia prima base para el avance en el conocimiento de las enfermedades neurológicas humanas, ya que los modelos de animales de laboratorio no reproducen las características genéticas humanas.

Es de suma importancia que los biobancos de cerebros realicen el diagnóstico definitivo de la enfermedad (neurológica) que padecen los donantes. En vida, el diagnóstico clínico no tiene una certeza absoluta. Solo con una biopsia profunda del cerebro se consigue un diagnóstico completo. Esta es una opción tan agresiva que casi nunca se baraja en vida, y los médicos se quedan “cojos” en información.

La intención en la investigación de cerebros humanos no sólo es dar con los fármacos que, en un corto plazo puedan curar estas dolencias, sino también aprender a evitar las enfermedades.

Los bancos de cerebro en España y Andalucía.

En España actualmente existen 15 biobancos de cerebros que colaboran entre sí. Uno de ellos es el Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía, en su Nodo del Hospital Reina Sofía de Córdoba que extrae y conserva tejido neurológico donado para investigar sobre enfermedades neurodegenerativas.

La principal limitación es que el Nodo Provincial de Córdoba no cuenta con un equipo móvil para las extracciones por lo que actualmente su campo de acción queda muy limitado a la provincia de Córdoba, y cualquier persona que quiera ser donante tiene que garantizar el traslado a su muerte al Hospital Universitario Reina Sofía para que le extraigan el cerebro tras su fallecimiento.

Lo ideal, es realizar la extracción antes de las “12 horas después de la muerte pues transcurrido ese tiempo el cerebro pierde propiedades” para estudiar el metabolismo y la estructura morfológica. Por ello la importancia de extraer cuanto antes y conservar a menos de 80 grados.

Las muestras de tejido cerebral conservadas en el Biobanco de Andalucía están a disposición de los equipos de investigación que lo soliciten de la Red Nacional de Biobancos y de la Fundación CIEN

La investigación con muestras de tejido neurológico humano resulta “imprescindible para cambiar el pronóstico” de las enfermedades neurológicas. Pero son precisas muchas muestras, sobre todo de personas entre 50 y 65 años, que es de forma general, cuando las enfermedades neurológicas empiezan a desarrollarse.

La donación del cerebro es un acto de enorme generosidad y solidaridad. Los donantes ayudan a que los investigadores puedan trabajar para acabar cuanto antes con la verdadera pandemia del siglo XXI, las enfermedades neurológicas.