A partir del 14 de noviembre de 2025, todas las familias que tengan contratada de forma directa a una persona trabajadora del hogar deberán cumplir una serie de obligaciones destinadas a mejorar la seguridad y salud laboral en el domicilio. Estas medidas afectan especialmente a los hogares donde se cuida a personas con enfermedades neurodegenerativas como la ELA.
Evaluación de riesgos obligatoria
Las familias empleadoras deberán realizar una evaluación escrita de los riesgos del domicilio, que incluya las tareas que se realizan, las condiciones del entorno y las características de la persona trabajadora. Esta evaluación deberá actualizarse cuando cambien las circunstancias del hogar, tras un accidente o con la periodicidad prevista en el documento.
Además, será obligatorio entregar copia de esta evaluación y del plan de medidas preventivas a la persona trabajadora.
Plan de medidas preventivas
Si se detectan riesgos, la familia deberá adoptar medidas para eliminarlos o reducirlos, incluyendo la provisión de equipos de trabajo y EPIs adecuados, cuyo coste nunca podrá recaer en la persona trabajadora. Entre las medidas recomendadas se encuentran ayudas técnicas para movilizaciones, orden y eliminación de obstáculos, o el uso de calzado antideslizante.
Especial importancia en domicilios con personas afectadas por ELA
En hogares donde se cuida a una persona con ELA, las medidas más relevantes suelen ser:
- Uso de grúas, arneses, camas articuladas y rutas despejadas para facilitar movilizaciones seguras.
- Evitar sobreesfuerzos y caídas mediante grúas de transferencias, escaleras domésticas seguras o EPIs adecuados.
- Correcto manejo de productos químicos y residuos.
Estas recomendaciones están plenamente alineadas con las exigencias del Real Decreto 893/2024.
Derechos de la persona trabajadora
El nuevo marco normativo reconoce derechos fundamentales como:
- Recibir información comprensible sobre riesgos y medidas preventivas.
- Participar en cuestiones relacionadas con su seguridad.
- Interrumpir la actividad y abandonar el domicilio en caso de peligro grave (incendio, fuga de gas, agresión, etc.).
- Acceder a vigilancia de la salud, cuyo desarrollo completo aún está pendiente por parte del Ministerio de Sanidad.
Formación y documentación obligatoria
Aunque la formación general se impartirá a través de una plataforma pública aún no disponible, las familias sí deben proporcionar formación complementaria si existen riesgos específicos en el domicilio.
También deberán conservar documentación como la evaluación de riesgos, los EPIs entregados o la constancia de información facilitada.
Consulta aquí el documento completo, incluye preguntas frecuentes, sobre las Nuevas obligaciones para las familias a partir del 14 de noviembre de 2025, elaborado por Gorka García Rodríguez, abogado.






2 respuestas
Muchas gracias Isabel
Tenemos fecha límite de entrega?
Hola Guillermo, estas obligaciones entraron en marcha el 14 de noviembre. Un abrazo grande